viernes, 28 de marzo de 2014

INFORME DE LA AGENCIA DE DERECHOS FUNDAMENTALES DE LA UNIÓN EUROPEA



Derechos de las mujeres europeas

Una de cada tres europeas de entre 18 y 74 años de edad ha sufrido violencia física o sexual desde los 15 años. Este es uno de los datos que aparece en el estudio europeo que publica la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea y que aparecen en un post de la asociación Generando igualdad, asociación que ha recibido un reconocimiento institucional en el día internacional por la eliminación de la violencia contra la mujer, por haber promovido talleres de apoyo a mujeres víctimas de violencia de género
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jueves, 7 de junio de 2012

CICLO DE LA VIOLENCIA
Una vez que la violencia se mantiene en la pareja se da un ciclo que la sostiene, que involucra a ambos y que comprende 5 fases

Fase 1. Aparente calma
Aunque exista en apariencia una “calma” se da una serie de conductas donde la mujer se siente atemorizada, con la angustia de que pareja se vuelva a enojar.

Fase 2. Acumulación de tensión.
La tensión es el resultado del aumento de conflictos en la pareja. El agresor es hostil, aunque aún no lo demuestra con violencia física, y la víctima trata de calmar la situación y evita hacer aquello que cree que disgusta a su pareja, pensando que puede evitar la futura agresión. Estafase se puede dilatar durante varios años.

Fase 3. Explosión violenta.
Es el resultado de la tensión acumulada en la fase 1. Poco a poco las peleas y roces aumentan, se pierde la comunicación, la tensión aumenta y es tan insoportable que surge el episodio violento. El agresor ejerce la violencia en su sentido amplio, a través de agresiones verbales, psicológicas, físicas y/o sexuales. Es en esta fase cuando se suelen denunciar las agresiones ose solicita ayuda, ya que se produce en la víctima lo que se conoce como “crisis emergente”.

Fase 4. Arrepentimiento.
Durante esta etapa la tensión y la violencia desaparecen y el hombre se muestra arrepentido por lo que ha hecho, colmando a la víctima de promesas de cambio. A menudo la víctima concede al agresor otra oportunidad, creyendo firmemente en sus promesas. Esta fase hace más difícil que la mujer trate de poner fin a su situación ya que, incluso sabiendo que las agresiones pueden repetirse, en este momento ve la mejor cara de su agresor, lo que alimenta su esperanza de que ella le puede cambiar.

Fase 5. Reconciliación
Esta fase se ha venido a llamar también de “luna de miel”, porque el hombre se muestra amable y cariñoso, aparentando el regreso a la relación de afectividad. La agredida, que generalmente ama a su pareja, quiere creer en todas las promesas de cambio y así se vuelven a reconciliar pasando por un tiempo de enamoramiento y atenciones, muy rico para los dos. En este período se llevan mejor, pero lentamente al volver a relacionarse como es su costumbre, comienza nuevamente los roces, las peleas y la tensión vuelven a aumentar, para llegar nuevamente a un episodio violento y otra luna de miel, y así nueva mente. Esta etapa del ciclo de la violencia es lo que mantiene a ambos integrantes de la pareja en la relación, esperando los espacios de "luna de miel". El ciclo se repetirá varias veces y, poco apoco, la luna de miel se irá haciendo más corta y las agresiones cada vez más violentas.
Fuente: cedeal.org

jueves, 19 de abril de 2012

TRABAJADORA POR PARTIDA DOBLE
A dos días de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, hemos querido hacer una radiografía de la situación laboral que viven las mujeres en España.
Desde que comenzó la crisis en el año 2008, el papel de la mujer ha sido fundamental para salvaguardar la economía doméstica. Otro año más, la tasa de actividad femenina continúa su avance hasta alcanzar el 52,93%, mientras que la masculina se contrae hasta el 67,3% ante el desánimo extendido entre los hombres parados de larga duración, según se recoge en el VI Informe del perfil de la mujer trabajadora de Adecco.
Ocupadas a tiempo parcial
La principal incorporación de la mujer ha venido por parte de las amas de casa, que han abandonado progresivamente las labores domésticas para buscar un empleo en el mercado laboral.
Tanto es así que desde 2008 hasta la actualidad, casi medio millón de mujeres que tradicionalmente se dedicaban a las labores domésticas se emplearon en la búsqueda activa de un trabajo; en total, 465.500.

Más de 100.000 lo hicieron en 2009, 170.000 en 2010 y este pasado año se ha producido una nueva oleada de amas de casa que buscan trabajo fuera del hogar: casi 200.000 mujeres del ámbito doméstico se han incorporado al mercado laboral en 2011. Así lo corroboran las 195.500 mujeres inactivas por labores del hogar menos que se registraron en el Instituto Nacional de Estadística (INE) el pasado año. Y aun que la gran mayoría de este colectivo querría trabajar a tiempo completo, la realidad es bien distinta, ya que1.868.000 están ocupadas a tiempo parcial frente a 590.500hombres.Segúndatos del INE, cerca de un millón de estas mujeres (987.500) tienen un contrato a jornada parcial porque no encuentra otro tipo de contrato, mientras que solo 181.700 lo hace porque realmente no quiere un empleo a jornada completa.

DESIGUALDADES
Sin embargo, los datos –constatados por encuestas y estudios de organismos e instituciones como el INE– van más allá y reflejan que, a pesar de las políticas de igualdad que existen hoy en día, las desigualdades entre sexos en el ámbito familiar y laboral siguen siendo latentes.
Jornada parcial. El 97,3% de las personas ocupadas a tiempo parcial por hacerse cargo del cuidado de los hijos de menos de 14 años son mujeres.
Salarios bajos. Las mujeres cobran de salario medio anual un 22% menos que los hombres: 19.502 euros, frente a 25.001 euros.
Mayor pobreza. La tasa de riesgo de pobreza es mayor en el caso de las mujeres: 21,3%, frente al 20,1% en el caso de los hombres.
No trabajan por cuidar a sus hijos. Para periodos superiores a un año, el 7,4% de los hombres ocupados han dejado de trabajar después del nacimiento de su hijo, una cifra
que se eleva al 38,2% en el caso de las mujeres. Además, entre los desempleados por hacerse cargo de los hijos, el 82,2% son mujeres.

La tasa de actividad femenina sube
Másde2.990.000 mujeres mayores de 45 años se encuentran trabajando en España, lo cual todavía las sitúa lejos de los casi 4.000.000 de hombres de la misma edad que se encuentran dados de alta en la Seguridad Social, según datos de la empresa de recursos humanos Randstad. En general, la tasa de actividad femenina en edad de trabajar sube respecto al año anterior y se coloca en el 52,93%, frente al 67,30% de los varones.
Fuente: 20minutos